Calculadora de interés compuesto
Simula el efecto bola de nieve del interés compuesto con aportaciones mensuales.
El efecto bola de nieve del interés compuesto
El interés compuesto es el interés que genera interés. Cada año, los rendimientos obtenidos en años anteriores empiezan también a producir rendimientos propios. Al principio, el crecimiento parece lineal: la mayor parte de tu saldo es el dinero que has depositado. Pero con el paso de los años, la capa de intereses se hincha, y acaba superando con creces las propias aportaciones. El tiempo es la palanca más poderosa: duplicar la duración a menudo hace más que duplicar el saldo final. Empieza pronto, sé constante y deja que las matemáticas hagan el trabajo pesado.
La fórmula
VF = P(1+r)ⁿ + PAG × (((1+r)ⁿ − 1) / r), donde P es el capital inicial, PAG la aportación periódica, r el tipo periódico y n el número de periodos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona esta calculadora de interés compuesto?
Proyecta el crecimiento de tu capital aplicando la rentabilidad anual que elijas con la frecuencia de capitalización seleccionada (mensual, trimestral, semestral o anual), añadiendo tus aportaciones mensuales al capital en cada periodo.
¿Cuál es la diferencia entre el capital inicial y las aportaciones mensuales?
El capital inicial es la suma invertida de una sola vez al principio, mientras que las aportaciones mensuales son adiciones periódicas que aceleran el crecimiento de tu ahorro gracias al efecto de la capitalización.
¿Qué cambia realmente la frecuencia de capitalización?
Cuanto más a menudo se capitaliza el interés, antes empiezan a generar intereses propios los intereses ya obtenidos, lo que mejora ligeramente el resultado final con un mismo tipo.
¿Está garantizada la rentabilidad que introduzco?
No, es una rentabilidad anual media que asumes tú mismo. Los mercados financieros reales fluctúan de un año a otro, y ninguna inversión en acciones o fondos garantiza una rentabilidad constante.
¿Este resultado tiene en cuenta la inflación y los impuestos?
No, la cifra mostrada es un importe bruto nominal. No descuenta el impuesto sobre las plusvalías ni tiene en cuenta la pérdida de poder adquisitivo por la inflación; para una estimación en términos reales, resta la inflación esperada de tu tipo de rentabilidad.
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